¿Como sabemos que existen?

Hay pruebas muy concretas, pero antes de ver esas pruebas, piensa un momento:

¿Por qué TODAS las leyes favorecen a los ricos y poderosos? ¿Por qué a los poderosos no se les puede juzgar? ¿Por qué a los políticos solo los pueden juzgar en la audiencia nacional? ¿Por qué a los que poseen pasaporte diplomático no se les puede detener ni juzgar en ningún caso?

Jugamos a un juego donde ellos son los que ponen las reglas.

Los poderosos son los que dirigen los tres poderes que existen: el poder ejecutivo, el poder legislativo y el judicial.

En función de los deseos y demandas de la élite se crean las normas a través del poder ejecutivo que es quien se encarga de tomar decisiones ante situaciones nuevas que no están reguladas aún por ley. Algunos ejemplos pueden ser: nombrar ministros, aprobar o no tratados internacionales, realizar operaciones comerciales con otros países, etc.

En ocasiones el poder ejecutivo toma decisiones que no agradan al pueblo, generalmente son decisiones que perjudican al ciudadano de a pie y benefician a los de siempre, pues para que esas decisiones se puedan llamar «democráticas» han de ser legitimadas por la ley, para eso existe el poder legislativo, ese poder se encarga de dictar las normas que servirán para que los deseos de la élite se puedan convertir en leyes de obligado cumplimiento.

Por otro lado son los que se encargan de aprobar los presupuestos generales del país, es decir, aprueban los gastos que puede realizar el gobierno.

Pero lo más importante de este poder es que se encarga de aprobar las leyes que deberán cumplir «todos» los ciudadanos y de establecer los derechos y obligaciones del pueblo.

Y por último el poder judicial se encarga de castigar a los que se saltan las normas que el poder legislativo ha dictado.

Son 3 poderes: PODER EJECUTIVO, PODER LEGISLATIVO y PODER JUDICIAL.

¿Crees que todas estas normas y leyes están pensadas para que nosotros estemos mejor? ¡De ninguna manera! Estos tres poderes no son más que títeres movidos por la élite para su propio beneficio.

Pero ya te he dicho que hay pruebas de que esto es así. Pruebas que ellos mismos ponen delante de nosotros porque eso exalta su ego. Es como el que presume de ladrón o de bebedor o de lo que sea. Pues ellos son igual, ególatras, cínicos y traidores, no se casan con nadie, van solo a la suya. Pues bien, en la próxima entrada vamos a ver muchas de esas pruebas que ellos ponen delante de nosotros y que la mayoría ni siquiera sabe que son.